Capítulo I
Desde 2011, una práctica fundada sobre formación hospitalaria.
MKMA Madrid abrió sus puertas en el número 112 de la calle de Velázquez como una consulta de medicina estética dirigida por dos médicos que acababan de completar su especialización vía MIR: la Dra. Marta Kemper, dermatóloga formada en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, y el Dr. Miguel Aramburu, cirujano plástico con estancias formativas en el Klinikum München. Ninguno de los dos venía del circuito comercial de las cadenas de estética: venían de quirófanos y consultas hospitalarias donde los protocolos no se improvisan.
Quince años después, aquella consulta es una clínica de 380 metros cuadrados con dos quirófanos menores acreditados por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y un equipo médico de nueve profesionales. La decisión de crecer se tomó siempre sobre la base de sumar facultativos colegiados, no comerciales ni técnicos sin titulación reconocida.
El resultado es una clínica que trata a más de 14.200 pacientes con un único criterio rector: que cada procedimiento sea prescrito, ejecutado y supervisado por un médico especialista con título verificable.